lunes, 28 de julio de 2014

De destierros y desarraigos.


Cada que el cierre de ciclo se acerca me pasa algo curioso... un hormigueo me comienza en las entrañas e insiste en tirar de mi.  Dicen que la sangre llama, ¿pero llama también el ombligo?.


El mío se quedó enterrado entre montes, allá donde la obsidiana esta siempre presente a cada paso y el sabor del aguamiel es conocido por los niños desde pequeños.

Allá donde aprendí a usar las figuras retóricas y a entender que no es lo mismo un atardecer nublado que el ocaso del sol despedido entre destellos purpúreos de nubes aborregadas.

Allá donde la fuente quedo en sustancia aunque su éter me siga en mi andar.

Mis dias hoy se acompañan del perfume del mar, pero siempre ese tironcito me dice que es tiempo de regresar a que el frío me purifique y me quite las telarañas de la cabeza.




martes, 22 de julio de 2014

Once upon a time...

Una de mis frases favoritas, como ávida lectora infantil el inicio de los cuentos de hadas clásicos siempre fueron el inicio de una aventura nueva.


Pero me gustaban los clásicos, en los que la sirenita termina convertida en espuma mientras el príncipe apático no le dedica ni un adiós.

O el príncipe feliz que termina como estatua enservible con una ave muerta a sus pies.
Así fue como entendí que el malo casi siempre tiene sus motivos y el bueno no siempre es tan perfecto.

También comprendí que lo mío no era sentarme a esperar que alguien llegara a despertarme con un beso o a medirme una zapatilla y fue ahí donde deje de leer cuentos de hadas.

Sin embargo, irremediablemente de tanto en tanto me traiciona el idealismo y comienzo a formar mundos maravillosos sobre nubes destinados a caerse en la primer llovizna.
Para una niña que nunca ha visitado un psicólogo, estos desahogos son la terapia ideal.

Pensamiento del día: Recuerda los Clásicos.


lunes, 16 de junio de 2014

Insomnio...otra vez.

Las tres de la mañana me encuentran nuevamente con los ojos pelones.

No es que sea algo poco frecuente, pero estaba segura de haber encontrado la cura a mi constante paseo por una casa a oscuras.

Me prometí que el estrenar juguetito no iba a mantenerme despierta mas allá de la media noche y con cierta frustración puedo decir que ese no es mi pretexto, no es este juguetito lo que me mantiene sin poder conciliar el sueño, no entiendo muy bien porque mi mente me sigue jugando esta malas pasadas pero si no es que hace calor, es que tengo frío y si no es que la rotación de la tierra hace mucho ruido para que mis ojos puedan cerrarse. 
En fin, en un rato llega el día y como por acto de magia con él, el sueño reparador hace su entrada triunfal junto con la alarma que anuncia que ya hay que levantarse... en lunes...a correr.

Pero todo tiene un lado bueno y en este caso es que recordé que tengo un blog y que puedo echarle la culpa por no dejarme dormir... Blog malo, muy muy malo. 



miércoles, 4 de junio de 2014

La vida en imágenes

"Una imagen vale más que mil palabras" es una frase de las más trilladas, que toma sentido hasta que te topas con esa imagen que te cambia la vida.

Un buitre a la espera de la muerte de un niño, un valiente plantado frente a un tanque o la sencilla foto de un momento perdido en el tiempo.

Mi vida esta llena de imágenes, no se si todos recordemos así, pero tengo la memoria repleta de imágenes en diferentes filtros, algunas monocromáticas y otras con sobrexposición (que son mis preferidas). Y si es verdad que cuando morimos nuestra vida pasa como una película, yo espero más bien entrar en una galería donde se exhiban las imágenes de mi vida.